Reflexiones de unas vacaciones

Luego de mas de cuatro años sin tomar unas vacaciones, decidí salir de Caracas y volver a la carretera para realizar un tour que nos llevó a mi y mi familia por los estados Portuguesa, Trujillo y Mérida.

El viaje lo disfrutamos mucho, visitamos familiares, visitamos lugares muy bellos, comimos muy bien y sobre todo despeje la mente y me libere del estrés que una ciudad como Caracas puede producir.

Ya relajado y libre de estrés pude pensar y reflexionar sobre muchas cosas. Me di la oportunidad de pensar profundamente sobre nuestra situación actual, de como han cambiado las cosas, de como un país se va desangrando, de como se pierde la esperanza en unos de los países que fue punta de lanza en América Latina, que apuntalaba a un futuro prometedor y que en un momento mostraba los mas altos niveles de desarrollo de la región.

Desde hace un tiempo se me ha desarrollado el deseo de salir de mi país, el país donde nací y me crié, el país donde me enamoré, el país donde tengo mis amigos, mi familia, mi arraigo; también hay un deseo de luchar por este país, de no dejarlo perder, de alguna manera poner mi grano de arena para que se levante nuevamente de las cenizas como el ave Fénix. Entonces empiezo a debatir conmigo mismo que hacer, pienso en el país, en su gente, también pienso en mi familia mis hijos y en que futuro van a tener.

Es difícil luchar contra un monstruo tan grande como la ignorancia, esa ignorancia que hace que mucha gente todavía crea en el discurso oficial de una Venezuela Socialista, donde la realidad es otra, un país con altos indices de criminalidad, corrupción, escasez, con grandes problemas de salud, educación, de infraestructura y económicos. Esa gente se ha tragado toda la basura mediática que el oficialismo le ha alimentado, se saben ya casi de memoria todas las escusas para justificar lo injustificable, para aceptar la mediocridad, para conformarse con migajas caritativas. Me da pena, mucha pena y tristeza.

No soy de los que ofende a los que piensan distinto, me nutre hablar con personas que tienen un planteamiento distinto al mio, sin embargo, me molesta hablar con personas que repiten como loros lo que han escuchado de otro, sin darle el mas mínimo esfuerzo de análisis a lo que están diciendo. De esto se vale el oficialismo, de convencer a las masas de que son los salvadores del pobre, cuando en realidad solo los mantienen presos en su ignorancia. Si la gente entendiera que los que están gobernando no son otra cosa que nuestros empleados, que están ahí para administrar nuestros recursos y que deben trabajar por todos los Venezolanos y no solo por un grupo, entonces exigirían a los que están al mando que se les rinda cuenta de lo que esta sucediendo, demandarían resultados positivos y si no les dan respuesta, serían entonces removidos de esos cargos. La gente debe entender que podemos vivir mejor, que existe otra opción, y que juntos podemos lograrlo, con trabajo y educación, tal como lo dicta la constitución. Sin embargo es difícil luchar contra la ignorancia, la indiferencia de muchos.

El chavismo se ha vuelto una religión, y como la historia lo ha demostrado, no hay nada mas peligrosa que una religión.

You may also like...